SEGUNDA PATRIA BOBA

Parece que cada cierto tiempo caemos en ella

César A. Luque F.

30/04/09

La historia nacional llama el periodo de la Patria Boba al que va del 20 de julio de 1810 hasta el 16 de mayo de 1816, es decir, desde el llamado grito de independencia y la reconquista española liderada por el matarife Pablo Morillo. Ese periodo se caracterizó por el enfrentamiento de dos bandos, el de los centralistas y el de los federalistas, lo que impidió que el nuevo Estado se pudiera consolidar, propiciando la reconquista española, después de encarnizados ataques de uno y otro lado. El 20 de julio, próximo a celebrar sus doscientos años, tuvo como causa inmediata, ya que tuvo varias mediatas, tanto internas, como externas, que más de 8.000 personas de los barrios pobres salieron a la Plaza Mayor de Santafé, de una población de 22.000, liderados por José María Carbonell para buscar la independencia, luego del episodio en donde fue roto el florero del chapetón, José González Llorente, que la familia Morales pretendía obtener prestado, sabiendo que no se lo prestaría, para el homenaje al criollo Antonio Villavicencio, que venía en camino a pedir ayuda económica para el ejército español que buscaba liberar al monarca Fernando VII de las tropas francesas de Napoleón Bonaparte.

Tras la llegada a Santafé, después de ser liberado de su tercer presidio, Antonio Nariño llegó al poder, por su conocimiento y convencimiento de que debíamos ser independientes, deseo que no era compartido por muchos lideres de la época, que únicamente pedían ser tratados como españoles, ya que ellos eran hijos de nativos de la península, entre ellos Camilo Torres. El primero pregonó que debía consolidarse un Estado centralista, con un ejército fuerte que pudiera oponerse a una predecible reconquista, mientras el segundo sostenía que el poder debía estar en las provincias, creando un gobierno disidente, el del Congreso de las Provincias Unidas de la Nueva Granada, mientras Nariño era presidente de Cundinamarca, la más importante de todas y que abarcaba gran parte del territorio de lo que hoy es Colombia.

De la retórica pronto se pasó al enfrentamiento militar, cuando los federalistas de Torres decidieron atacar Santafé. El primer enfrentamiento se dio en Ventaquema, donde salieron airosas las tropas federalista, lo que hizo que las centralistas se replegaran a la ciudad, donde esperaron el ataque, el que liderado por Antonio Baraya fue un fracaso, ya que más de 1000 de sus hombres fueron tomados presos, entre ellos Francisco de Paula Santander y Rafael Urdaneta, quedando en el poder Nariño. Con la victoria el Precursor de la Independencia, dedicó preparar la campaña del sur, por la que pretendía echar definitivamente de nuestro territorio a las tropas españolas, las que tenían presencia en Popayán y Pasto. Traicionado, Nariño fue apresado en Pasto, de donde sería enviado a España para purgar varios años de prisión.

Sin gobierno en Santafé, Camilo Torres aprovechó para hacerse con él, teniendo como comandante de sus tropas a Simón Bolívar, luego de haber sido derrotado en Venezuela. Los federalistas así se quedarían con el poder, el que rápidamente les sería arrebatado, junto con la vida de muchos por los españoles. Fueron asesinados entre otros muchos, Torres, Carbonell, Villavicencio, Francisco José de Caldas y Liborio Mejía. La torpeza federalista dio al traste con la independencia, y la vida de muchos  de sus líderes.

Hoy, en otra modalidad estamos bajo el manto de la segunda Patria Boba, ahora el país está dividido en dos bandos, el que gobierna y sus socios, aunque sería más adecuado decirles, cómplices, por los hechos delictivos que a diario se conocen y el resto del pueblo colombiano, parte de cuya población se encuentra obnubilada por el poder el modelo que gobierna al país, encabezada por el presidente, Uribe Vélez, que siendo su líder, tiene a su alrededor un grupo de asesores, contratistas, empresarios, banqueros, periodistas, políticos, militares, terratenientes, comerciantes, funcionarios y toda una clase, que se aprovechan del Estado para hacerse ricos por concesiones, regalos de dinero, corrupción, politiquería, narcotráfico, desplazamiento, violencia, etc., mientras el pueblo, entendido como la población que no tiene ningún privilegio, o sea, la inmensa mayoría de la población, esa que más del 47% es pobre y el 18% es indigente, sufre y sigue sufriendo, sin hacer conciencia que el comienzo de su solución esta en el ejercicio político, ya que en el ejercicio del poder público es que se pueden plantear soluciones a los grandes problemas nacionales de vivienda, salud, educación, saneamiento ambiental, acueducto, carreteras,  comunicaciones, explotación infantil, narcotráfico, violencia, etc.

El pueblo sigue creyendo que sigue al Mesías que lo ha de llevar a la tierra prometida, cuando ese ni es un Mesías, ni nos lleva a ese paraíso terrenal, sino que ya estamos en un verdadero infierno, donde nos agobia la pobreza en medio de la riqueza, el dolor humano parece no importar, la corrupción se ha vuelto corriente, la ética ha desaparecido de la política, donde todo es valido, lo que nos llevara indefectiblemente a que nuestra sociedad sea fallida, ya que sin norte seguirá rumbo al despeñadero. Todavía es hora de cambiar de rumbo. El año entrante habrá elecciones para elegir miembros del Congreso, el que se debe convertir en el recinto de la democracia, ya que hoy parece ser el sitio de reunión de cientos de facinerosos, esos que el pueblo colombiano debía erradicar de la escena nacional, lo que se logra no votando por ellos, ni sus representantes, bien sean familiares, amigos o designados. La elección de los miembros del Congreso, podría ser más importante que la propia elección presidencial, la que también es necesario ganar para Colombia, no para ninguna potencia extrajera. Y como pregona Un Pasquín, ¡Usted verá! ¡No deje que las encuestas decidan por usted!

Nota: Sospechosa la intervención del Secretario Jurídico de la Presidencia en el juicio contra el coronel Alfonso Plazas Vega en el Juzgado 3º Penal del Circuito Especializado de Bogotá, queriendo influenciar o intimidar a la señora Juez, que antes había denunciado amenazas.

Nota: Ahora el Ministro de Reelección Inmediata, Diego Palacio Betancur intenta rebajar el número de colombianos en el censo electoral para lograr la aprobación del referendo reeleccionista, usurpando las competencias del Registrador Nacional del Estado Civil.

Nota: Destacada la actitud de la soldado californiana Alexis Hutchinson de negarse a ir a la guerra de Afganistán, para quedarse a cuidar su bebe de 10 meses. Hoy está presa.

                                                                       cesarluque@yahoo.com   

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