PREHISTORIA AMERICANA

INTRODUCCIÓN


No hay cambio sin sueño, como no hay sueño sin esperanza.

Paulo Friere

El estudio de la historia de Colombia no puede empezar en el tiempo en que logramos independizarnos de la corona española, sino que nos debemos remontar a miles de años atrás, desde cuando los primeros pobladores empezaron a habitar lo que hoy es América, construyendo culturas de gran importancia antes de que llegaran los invasores españoles en 1492.

Contrario a lo que muchas veces se piensa, y algunos pretenden hacer ver, esas culturas aborígenes habían desarrollado todo un entramado que empezaba por su creencias, que les permitía una relación fluida con la tierra y sus riquezas, no como hoy las conocemos, como dinero constante y sonante, sino como formas que les permitían vivir de acuerdo a esas creencias, que empezaban por agradecer al agua permitirles la vida. Tenían sus idiomas propios, hoy muchos ya desaparecidos, sus costumbres que incluían su forma de vestir, que era acorde al ambiente en que estaban, la alimentación que incluía ricos vegetales que exportamos al mundo, para que hoy gran parte de la humanidad pueda saciar el hambre con ellos, empezando por el maíz, la papa, el frijol, la guanábana, el aguacate, el chile y muchos más, que hoy llegan al plato de millones de personas en todo el mundo, que no saben, o pretenden olvidarlo, se alimentan de lo que nuestro continente les dio.

De esas costumbres, de las diferentes tribus que había a la llegada de los españoles, también hace parte la vivienda, pero además las construcciones que hicieron de terrazas para poder cultivar en laderas, acueductos, tal como existe, en la mal llamada, no por su valor, que lo tiene y mucho, sino porque en ese entonces no había ciudades, la Ciudad Perdida de la Sierra Nevada de Santa Marta, o como se puede ver en la arquitectura de las pirámides en México, o Machu Pichu en el Perú, donde está la huella de la grandeza de esas culturas, que tenían oro, plata, esmeraldas, y demás piedras preciosas, para hacer sus ritos, agradeciendo a la tierra por dejarlos vivir en ella, no como ahora, que se pretende dejar a la tierra sin ellos, desequilibrando el medio ambiente, fuente de vida.

Hoy no podemos olvidar a nuestros ancestros, Olmecas, Aztecas, Mayas, Muiscas, Chibchas, Incas y demás culturas que existieron en nuestro continente, la gran mayoría desaparecidas. Ellas estaban llenas de sabiduría, esa que nos hace ahora tanta falta para vivir en armonía con la tierra, el bosque, los ríos, las montañas. Esas fuentes de vida son vistas por el sistema capitalista como la despensa de donde se puede sacar todo, sin importar si con su destrucción, destruimos la vida humana, y la de los demás seres que están en el planeta con nosotros. La riqueza de nuestro continente está precisamente en mantener las fuentes de vida que nos da la Pachamama, como llaman a la tierra los aimaras y los quechuas habitantes originarios de lo que hoy es Bolivia y parte del Perú. Esas riquezas no son nuestras, sino que se las debemos a las generaciones futuras. No podemos llegar al egoísmo extremo, de usarlas y destruirlas, privando a esas generaciones de disfrutarlas. 

Siempre me he preguntado, cómo una persona, hombre o mujer, que tienen hijos, que decidieron de manera autónoma tenerlos, no responden por su crianza y su futuro, llegando hasta atentar contra el ambiente que ellos, si no lo cuidamos, no podrán tener. Por ejemplo, si nosotros tenemos la posibilidad de visitar un bosque o un río, y cuando vamos allí botamos basura, cortamos árboles, cuando nuestros hijos crezcan encontraran que el bosque ya no existe, y que el río está contaminado, quedando limitados en su bienestar. Finalmente son las generaciones venideras las que nos han prestado la Pachamama, a ellos les debemos responder por su deterioro, les estamos quitando la posibilidad de vivir bien.

Mientras para los Chibchas, el oro era para rendirle homenaje a los dioses, para los españoles, era, como es hoy, el metal que da riqueza, lo que hace necesario sacarlo de donde este, sin importar como hacerlo. Hoy el oro es usado para hacer joyas, que no sirven sino para adornar. Sin ellas podemos vivir, en cambio no podemos vivir sin agua, la que contaminan para sacar el oro, con químicos como el mercurio y el cianuro.

Sobre esas ricas culturas, no desde el punto de vista monetario, sino desde su variedad, es que a continuación les presento una visión, que no pretende mostrarlo todo, sino despertar en quien está leyendo estas líneas, adentrarse en ellas de manera propia, investigando, preguntando. En el mundo que vivimos más que nunca se hace necesario reconciliarnos con el planeta, siendo una forma, la de conocer lo que más podamos sobre quienes con nosotros viajan en este gran globo, que posee todo lo que el mundo necesita, para que los más 8.000 millones de personas que hoy vivimos, vivamos bien, sin embargo, ha sido el hombre el que ha creado situaciones de desigualdad, donde unos pocos tienen más de lo que nunca podrán llegar a usar, y la inmensa mayoría de la población mundial sufre todos los días carencias en vivienda, alimentación, trabajo, salud, educación, en medio de un espíritu consumista, donde todo se intenta comprar y vender.

Finalmente espero que este trabajo sea fructífero, no ofreciéndoles todas las respuestas, sino por el contrario creando inquietudes, esas que son las que han movido al mundo, ya que cuando se tienen dudas, es que buscamos solucionarlas, proceso en el cual vamos encontrando respuestas que nos pueden abrir un horizonte más amplio. A veces buscando algo, encontramos algo mucho más importante. Los invito a que intentemos ver el mundo, no nos limitemos a nuestra parcela. Buscando lo imposible llegamos a lo posible.

Bienvenidos…

                                                                       César A. Luque F. 

                                                                       cesarluque@yahoo.com

                                                                       @CesarALuqueF

I. PREHISTORIA EN AMÉRICA


Es el periodo comprendido entre el poblamiento del continente y la formación de las grandes civilizaciones americanas, las que contrario a lo que se piensa llegaron a tener un amplio desarrollo en agricultura, escritura, astronomía, ingeniería, orfebrería y otras tantas muestras culturales propias, que se vieron duramente modificadas con la llegada a nuestro continente de los españoles.

Hoy se esgrimen diferentes teorías de la forma en que llegó el ser humano a nuestro continente. La primera y hasta el siglo XX aceptada como la forma en que llegaron fue por Alaska provenientes de Siberia por el puente de hielo de Bering hace alrededor de 14.000 años antes de Cristo (a. C.), teoría identificada por algunos como el Consenso de Clovis o del poblamiento tardío, desarrollada a partir de varios hallazgos. Ese puente natural por Bering desapareció hace unos 11.000 años, impidiendo cualquier otro proceso migratorio posterior.

En contravía de la teoría del poblamiento tardío se ha venido impulsando otra teoría, la del poblamiento temprano, teoría en la que se sostiene que el hombre llegó a América hace entre 20.000 y 60.000 años, usando rutas diferentes a la de Alaska, como la del Océano Pacífico desde Australia por un puente creado por hielo en la Antártica.

La validez de una y otra teoría, parte de diferentes estudios realizados a los hallazgos encontrados en nuestro continente. Sin embargo, la balanza se ha venido inclinando hacía la teoría de que el hombre procedía de Asía. Son varios los rasgos comunes entre estas dos poblaciones. También cobra fuerza la tesis de que el poblamiento del continente se hizo de norte a sur, por la antigüedad de las culturas estudiadas. La Clovis, en el actual territorio de los EE.UU. (12.900 – 13.500 a. C.), frente a la Monte Verde en Chile (12.500 a. C.), fechas que siendo similares, dejan abierta la posibilidad de que por el sur se hubiera poblado el continente. Esas culturas se desarrollaron de manera aislada frente a las demás del mundo hoy conocido, por lo menos hasta el siglo X, cuando los vikingos llegaron hasta Groenlandia. Hoy no existe prueba valida de la presencia en nuestro continente de fenicios, griegos, chinos, egipcios o japoneses, antes de que los españoles llegaran a América en 1492.

En nuestro territorio los hallazgos arqueológicos más antiguos datan del año 20.000 antes de Cristo (a. C.), es decir, que hoy tienen esos restos 22.016 años. Esos hallazgos se dieron en Monsú[1] y en Pubenza[2]. Sobre el sitio de Monsú escribió una monografía[3] el arqueólogo austriaco Gerardo Reichel – Dolmatoff[4], que con su esposa Alicia Dussán realizaron excavaciones allí en 1974, sin apoyo alguno.

A la par en Pubenza se dieron otros hallazgos, donde por un convenio entre el Instituto Colombiano de Antropología e Historia (ICANH) y la Gobernación de Cundinamarca en el 2007 fue inaugurado el museo Arqueológico y Paleontológico de Pubenza, en la antigua estación del tren de Tocaima. Allí están algunos de sus hallazgos, como un mastodonte bebé, y la cronología de los primeros habitantes de la región. También se han encontrado vestigios de los primeros habitantes en el Abra entre Tocancipá y Zipaquirá en Cundinamarca, o Puerto Hormiga en Bolívar donde se han encontrado restos de cerámicas de 3.000 a. C., tiempo en el que parece se empezó a cultivar maíz en nuestro territorio, así como yuca en la región de la Costa Atlántica.

II. PERIODOS DE LA PREHISTORIA DE AMÉRICA

La prehistoria en América se dio en varios periodos que se hace necesario delimitar para entender el proceso de formación del hombre americano.

a. Periodo Paleoindio

Comprende el periodo entre la llegada de los primeros hombres a América hasta el descubrimiento de la agricultura en Mesoamérica[5], y la considerada por muchos investigadores como la cultura más antigua de nuestro continente, la Cultura Clovis. Ese periodo debió estar entre el 20.000 a. C. y el 8.000 a. C. La información sobre su existencia está en los hallazgos de puntas de lanza, denominadas “Punta Clovis”, usadas para la caza de mamuts. De esas culturas se puede decir que eran cazadoras, recolectoras y nómadas, característica que les permitió poblar el continente, ya que se fueron moviendo por diferentes regiones de lo que hoy es América.

En esa época los humanos se desplazaban en busca de su presa, recolectando a su paso lo que encontraban, sin quedarse en un sitio determinado, lo que empezaron a hacer cuando se descubrió la agricultura, ya que se hizo necesario estar en un solo sitio para cultivar, lo que hizo crecer la población, haciendo más difícil el desplazamiento.

En este periodo, a consecuencia de drásticos cambios climáticos, desapareció la megafauna[6]. Por ejemplo en nuestra tierra, en Boyacá se han encontrado rastros de que allí existieron mastodontes, especialmente en los municipios de Güicán, Covarachía, Soatá y Chita, donde un campesino de la región, Fortunato Vargas hizo el descubrimiento.

b. Periodo Arcaico

Tuvo comienzo aproximadamente 8.000 años a. C., cuando terminaron las glaciaciones y duró hasta el surgimiento de la cultura Olmeca que se calcula fue hacia el 1.800 a. C. En este periodo es que se da el desarrollo de la agricultura, especialmente maíz, calabaza y patatas, la base de la alimentación de los aborígenes. También empezó la domesticación de los animales, lo que sumado significó el asentamiento en un lugar. Entre los animales que empezaron a ser domesticados estaban el cuy, el pavo, la llama, la alpaca, la gallina araucana y el perro.

Así se dejo el nomadismo del periodo Paleoindio para darse el sedentarismo en este periodo. Alrededor de este periodo se empiezan a delimitar los primeros asentamientos, dándose las primeras aldeas como Sechín Bajo y Caral – Supe o Norte Chico en lo que hoy es Perú, asentamientos aparecidos más o menos en el 2.627 a. C.

c. Periodo Formativo

Este periodo va desde aproximadamente del 1.800 a. C. hasta el 300 d. C (después de Cristo, sigla que no se hace necesaria citarla). En este periodo aparecen las primeras sociedades jerarquizadas, empezando por la Olmeca[7] antecesora de las importantes culturas Maya y Azteca, y la Chavín[8]. Con ellas también tuvo inició el intercambio de productos excedentes, lo que permitió el intercambio cultural. Uno de los sitios donde se debieron hacer estos intercambios debe ser el templo de Chavín de Huántar[9], ya que allí confluían rutas de la costa, la sierra y la selva. Otras culturas fueron la Mogollón y la de los Anasazi[10].

En esta época se usó la arcilla, permitiendo el desarrollo de la cerámica, y las fibras vegetales. Dos grandes regiones de nuestro continente se destacaron por su desarrollo, Mesoamérica y los Andes Centrales.

En el terreno nacional aparecieron las culturas precolombinas de Tumaco, Calima, Nariño, Tolima, Quimbaya y Urabá. La llamada Ciudad Perdida, llamada de manera equivocada, ya que por entonces no había ciudades, sino tribus, fue construida en la Sierra Nevada de Santa Marta, que parece fue abandonada al momento de la llegada de los españoles. Otras culturas que tuvieron su asentamiento en lo que hoy es Colombia fueron la de San Agustín, sin lugar a dudas la más conocida a nivel popular, pero poco estudiada y la de Tierradentro. En ese tiempo se desarrollaron muchos caminos, lo que hizo que floreciera el intercambio comercial, incluso por ríos y hasta por mar.

En el sur de lo que hoy es México se desarrolló la cultura Maya especialmente en la península de Yucatán, que ocupó los territorios de Belice, Honduras y Guatemala.

d. Periodo Clásico

Desde el 300 al 900, es el tiempo en que las culturas americanas llegan a su esplendor, como la Maya, aunque también desaparecieron en ese tiempo los zapotecas y la cultura teotihuacana. En la zona del Perú aparecen las culturas Moche y Nazca. Por entonces las técnicas agrícolas se desarrollan, lo que aumentó la producción de alimentos, que llevó al crecimiento demográfico, dándose una especie de división del trabajo, aumentando también el comercio y así el intercambio cultural, empezando por la religión, con un telón de fondo, la guerra, forma para imponerse a las culturas indígenas.

En esa época sobresalió la que puede calificarse de ciudad – estado de Teotihuacan, que además de ser un centro administrativo, también lo era religioso, donde se intercambiaban productos. Se desarrolló principalmente entre las jerarquías religiosas el conocimiento de la astronomía, las matemáticas, la escritura, siendo un auxiliar del poder político. En Teotihuacan se concentró gran parte de la población de la cuenca de México, desde que se expandió el comercio, tras la construcción de la Calzada de los Muertos y el templo de Quetzalcóatl, la construcción de la Pirámide de la Luna, luego de lo cual se dio un incendio, fue saqueada y entro en declive. La población se alimentaba especialmente de maíz, calabaza, frijol, cacao y chile, teniendo complemento en la caza, la pesca y la recolección. También se dedicaron a las artesanías, así como el comercio entre lugares distantes. En esa ciudad se desarrollaron la escultura de animales y deidades y la arquitectura.

Los principales centros mayas fueron Tikal, Palenque y Copán, verdaderas ciudades – estado.

e. Periodo Posclásico

Se da entre la decadencia de la cultura Maya en el actual territorio de México y Centroamérica, y la llegada de los europeos a nuestro continente, pero especialmente el 13 de diciembre de 1527, día en que los españoles crearon la Audiencia de México, poniendo fin al Imperio Azteca, imperio que había tenido su desarrollo en Mesoamérica, al mismo tiempo que en Suramérica se desarrollaba el Imperio Inca, el que cayó bajo el poder arrasador de los españoles en 1532, tras la muerte de Atahualpa.

La cultura azteca se desarrollo a partir de los mexicas, pueblo indígena que fundó México – Tenochtitlan hacía el siglo XV. Sometieron a varios pueblos, pudiendo poblar gran parte de lo que hoy es México. En ese territorio estaban cuando llegaron los españoles, que tenían como principal líder a Hernán Cortés, quien los sometió usando toda clase de tropelías. 

En el territorio de Colombia se desarrolló otra cultura, la de los Muiscas o Chibchas organizados en una gran confederación de tribus, que dejó huella en la orfebrería, los textiles, sistemas de caminos, impuestos, leyes, religiones, organización administrativa y política. La terminación de los Estados Muiscas se señala el año de 1538 cuando Sagipa o Zaquezazipa, quinto y último zipa o cacique de Bacatá, sucesor de Tisquesusa, fue puesto preso por los españoles, llevado a Bosa, plaza en donde fue ejecutado por orden del que sería el fundador de Santafé ese mismo año, el adelantado Gonzalo Jiménez de Quesada, luego de haberlo torturado para que entregara su tesoro en oro.

Cuando del Viejo Continente llegaron los españoles a lo que hoy es nuestro territorio, encontraron muchas tribus, unas más grandes que otras, pertenecientes a tres grandes familias, Chibchas, Caribes y Arawak, todas las que profesaban diferentes religiones, hablaban distintos idiomas, y poseían costumbres muy variadas en su vestido, alimentación, vivienda, etc.


[1] Ubicado en Turbana, Bolívar.

[2] Ubicado en el municipio de Tocaima (Cundinamarca)

[3] Para Umberto Eco, monografía en su obra Cómo se hace una monografía, es un texto de entre 100 y 400 páginas redactadas durante una carrera por una o varias personas, sobre un tema determinado que tenga que ver con los estudios realizados, con lo que podrá obtener el título.

[4] Nació en Salzburgo en 1912 y murió en Bogotá en 1994, después de haber llegado al país en la década de 1930 y dedicarse al trabajo arqueológico. Su esposa, con quien se casó en 1943 fue Alicia Dussán, también antropóloga. En 1945 fundó en Santa Marta (Magdalena) el Instituto Etnológico del Magdalena y en 1964 el Departamento de Antropología de la Universidad de los Andes, siendo su primer director. Fue un defensor de nuestra diversidad cultural y natural, pudiéndose calificar como a muchos europeos que se han interesado en nuestro país, un colombianólogo. Escribió varios libros sobre el tema e innumerables artículos científicos.

[5] Es la región centro –sureste de México y la zona norte de Centroamérica. Allí se desarrollaron los Olmecas, los Mayas, los Mixtecos – zapotecas, los Totonacas, los Toltecas y los Aztecas.

[6] Termino para identificar grandes animales como el Mamut, el Búfalo gigante, Mastodonte, Tigre dientes de sable, Rinoceronte lanudo, etc.

[7] Ubicada en lo que hoy es México.

[8] En la región del Perú.

[9] Estas ruinas se encuentran a 462 kilómetros de Lima, capital del Perú. Este sitio fue declarado por la Unesco patrimonio de la humanidad en 1985. 

[10] Fueron halladas en la región de Arizona en los EE.UU.

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Un comentario en «PREHISTORIA AMERICANA»

  1. Dr Cesar. Mis más sinceras felicitaciones por este proyecto. Apenas estoy empezando a desmenuzar lo que ya está posteado pero excelente idea en mi tendrá un multiplicador de esta idea y sus publicaciones.

    Rafael Robles
    Ustiam Barranquilla

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