ANTONIO DÍAZ GARCÍA, UN LIDER SINDICAL QUE FUE MÁS ALLÁ DEL SINDICALISMO

Cuando el movimiento sindical pasa por una honda crisis, igual que el resto de la sociedad colombiana, que la padece ya de manera generalizada, agobiando a las fuerzas militares, a la policía, a los curas y sus homólogos de otras religiones, a la clase política, que parece no tener ni clase, ni hacer verdadera política, a la administración de justicia, y muchos más sectores, entonces se deben rescatar los ejemplos, esos que nos enseñan a como hacer las cosas bien, buscando el beneficio general, en lugar del particular, tan arraigado en estas épocas.

Con un sindicalismo en el sector privado, del que puedo hablar con propiedad, porque lo conozco, abajo del 3% de sindicalización, donde existe una orfandad de liderazgo, no hay que olvidar personajes como Marcelino Camacho en España y Antonio Díaz García en Colombia, hombres como pocos, que aún tras su desaparición física, siguen dando lecciones de ética, trabajo, espíritu de lucha, visión futurista, en fin, obreros preclaros, probados en la lucha, que dieron resultados que aún se mantienen. Su tarea sobrepasa décadas.

Antonio Díaz García fue un dirigente obrero como pocos, con una visión futurista, capaz de imaginar instituciones que le servirían a millones de trabajadores, que hoy a pesar del desgreño administrativo que vivimos en lo local, lo regional y lo nacional, se mantienen. Un hombre de Argelia (Antioquia), nacido en un hogar campesino, cultivador de caña de azúcar para hacer panela, que saltó de su tierra a Medellín, a donde estudió y hasta al seminario fue a dar, de donde saldría a ser obrero en la Fábrica de Galletas y Confites Noel, donde sería sindicalista, y no solo eso, sino presidente de su sindicato.

Llegó a estudiar hasta en Bélgica en la Universidad de Lovaina, donde también estudió el cura guerrillero Camilo Torres, convirtiéndose en integrante del CINTERFOR en Turín (Italia), Centro Interamericano para el Desarrollo del Conocimiento en la Formación Profesional, organismo de la OIT.

En 1954 alcanzó un importante cargo sindical, ser presidente de la federación obrera Unión de Trabajadores de Antioquia (UTRAN – UTC) (1954 – 1955). En un Congreso sindical propuso la creación del Subsidio Familiar, ese cuyo antecedente más remoto fue los 3 pesos que lograron los trabajadores del Ferrocarril de Antioquia en 1949, cuando en su pliego incluyeron la petición de que les pagaran por cada hijo de hasta 15 años, 3 pesos mensuales, lo que lograron llevar a su convención colectiva de trabajo. Desde ese momento se convirtió en el promotor del subsidio familiar, viendo pronta su creación física, cuando se fundó por parte de los industriales, en asocio de los trabajadores, la primera Caja de Compensación en el país, Comfama fundada en 1954, en medio de una carestía de la canasta familiar, donde el subsidio emergía como una salvación para los ingresos de las familias más pobres de trabajadores.  

En 1957 en medio de la dictadura del general Gustavo Rojas Pinilla, fue declarado el subsidio familiar obligatorio, por lo que se siguieron creando Cajas de Compensación por todo el país. Actualmente son 43 Cajas. En un comienzo las Cajas solamente administraban el subsidio, pero desde 1961 se les autorizó prestar diferentes servicios sociales, que hoy algunas han aumentado a grandes negocios, donde desgraciadamente los trabajadores de ellas no son lo mejor tratados y remunerados, habiéndose convertido algunas en verdaderos botines de los  politiqueros regionales, y hasta algunos directivos sindicales venales.

Fue secretario y luego presidente de la confederación sindical, Unión de Trabajadores de Colombia (UTC), la original (1956 – 1963), desde donde enfrentó a la dictadura de Rojas, y con la Junta Militar que la reemplazó, fue impulsor de la creación de Servicio Nacional de Aprendizaje (SENA) en 1957, una institución que ha servido, a pesar de la baja en la calidad en los últimos años, para que miles de trabajadores se capaciten en diferentes actividades, que les ha permitido mejorar su condición en el mundo del trabajo en Colombia.

Ya en el Frente Nacional (1958 – 1974), bajo el gobierno del liberal, Carlos Lleras Restrepo, Antonio Díaz fue nombrado Ministro de Comunicaciones, convirtiéndose en el primer obrero ministro, inaugurando la Estación Terrena de Chocontá (Cundinamarca), centro de comunicaciones del país por décadas. Fortaleció los correos e Inravision, que manejaba la televisión, inaugurando el canal 11, a donde llevó la educación por televisión, en primaria y bachillerato.

Posteriormente fue presidente del Consejo Nacional del SENA por 17 años, siendo gerente regional de la misma institución en Bogotá, Cundinamarca y Territorios Nacionales, como se le llamaba a las intendencias y comisarias, desaparecidas desde la promulgación de la Constitución Política de 1991, para convertirse en departamentos, que ahora suman 32, en los que está dividido el país. Fue un constante impulsor de la expansión del SENA por los territorios más abandonados del país. También fue Embajador Plenipotenciario en la ONU, y Director de Servicios de la Caja de Compensación Comfenalco Bogotá.

Fue integrante de la Junta Directiva del Instituto de Crédito Territorial, donde defendió los diferentes programas de vivienda para los trabajadores, logrando que esta entidad hiciera varios proyectos de vivienda obrera, en varias regiones el país. En el gobierno de Belisario Betancur (1982 – 1986) fue Secretario General del Ministerio del Trabajo y Seguridad Social, ocupando también la Gerencia Regional de Bogotá del Instituto de Seguros Sociales, donde creó programas para el adulto mayor, y los discapacitados.

Con Ariel Armel Arenas el fundador de la Confederación Nacional de Consumidores, trabajaron por el reconocimiento de los derechos de los consumidores, además de apoyar el cooperativismo, como otra tarea importante para los trabajadores.

Hizo parte del Circulo de Obreros, antecedente desde 1911, de lo que hoy es el Grupo Social, haciendo como una de sus grandes obras, la construcción del barrio San Javier en Bogotá. Hoy el Grupo Social es la dueña de 10 empresas como el Banco Caja Social, Deco Construcciones, Colmena Seguros, Servir, y participa en la propiedad de otras como Colmedica, o la Bolsa de Valores de Colombia. Promovió la creación de la Caja Compensar en Bogotá, fundada en noviembre de 1978, siendo presidente de su Consejo Directivo.

Fue Director de Fundesarrollo, y presidente de la Asociación Nacional de Pensionados (ANPISS), desde donde defendió el Seguro Social, y el régimen de prima media con prestación definida a cargo del Estado.

Se nos adelantó en el camino hacía el más allá, el 4 de septiembre de 2005 en Bogotá, dejándonos su ejemplo de trabajo y lucha en defensa de los intereses de los trabajadores y sus familias.  

César Luque cesarluque@yahoo.com

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