AÑO NUEVO, ATROPELLOS VIEJOS

Multinacionales ahondan en prácticas antisindicales y contra trabajo digno

César A. Luque F.*

06/01/11

En abril del 2011 a través de este mismo medio, comunicaba bajo el título de Trabajadores boyacenses derrotaron a una multinacional, la historia de como 42 colombianos habían logrado recobrar su trabajo, después que la empresa brasilera Gerdau, dueña de Diaco en Colombia, decidiera poner nuevamente a funcionar la planta de Duitama, tras no haber podido probar ante el Ministerio de la Protección Social ninguna de las causales necesarias para que le fuera dado el permiso para un despido colectivo, y de que desde el 1º de octubre de 2009 hubiera decidido parar las maquinas, poniendo a sus trabajadores a ir durante 18 meses a no hacer nada en la planta, donde los mantenía “presos”, intentando quebrar su resistencia. No lo lograron. Entonces pensamos que en adelante respetaría a sus trabajadores, pero pronto vimos que no iba a ser así.

En funcionamiento la planta, en lugar de enganchar más personal por Diaco, contrataron personal, en número mayor a los sindicalizados, por medio de una empresa temporal PTA, situación que fue denunciada ante el Ministerio de la Protección Social, Dirección Regional de Boyacá, la que la remitió a la Inspectora de Trabajo de Duitama, funcionaria conocida por su alta ineficiencia, y clara parcialidad a favor de los grandes empleadores, la que obviamente no ha resuelto nada, como hacen la mayoría de los inspectores a los largo del país, siendo estos funcionarios no más que burócratas, hasta mal pagos.

Denunciada la conducta de Diaco, terminó la temporal para pasar a contratar a más de cien trabajadores a través de una empresa que se llama Seinpro & Co Ltda, empresa que trabaja en la planta con su personal, al lado de los que pertenecen a Diaco S.A., sin que eso sí, se mezclen los trabajadores, para que los sindicalizados no influyan en la defensa de sus derechos en esa empresa, eludiendo además el derecho de sindicalización. Pero la situación llegó a extremos, que indignan a quienes defendemos los derechos de todos los colombianos, que ahora somos, como en la Colonia, explotados y maltratados por los nuevos esclavistas, las multinacionales que vinieron, no a propiciar desarrollo, sino a saquear nuestros recursos naturales y humanos, para llevarse las ganancias a sus sedes, en relación de tres dólares, por cada uno que invierten. “Bonita” ayuda nos dan.

Y digo que han llegado a situaciones que indignan, ya que la empresa que Diaco usa, Seinpro, despidió en estos días a dos de sus trabajadores, por la conducta peligrosa de entablar algún grado de amistad con algunos miembros de Sintrametal Subdirectiva Duitama. Ahora los trabajadores de Seinpro recibieron el mensaje duro y claro, de que nos les esta permitido acercarse a sus compañeros de clase, los trabajadores de Diaco. Hoy ni siquiera se arriman a ellos, por el temor a perder su trabajo. Pero la perla es otra. Que existiendo rutas de transporte para los trabajadores, prefieren Diaco y su derivada, enviar dos buses a un lugar apartado de la planta, así sea para llevar un solo pasajero, mientras el otro bus hace lo mismo, para impedir cualquier contacto.

Estas son algunas conductas que adelanta la multinacional Gerdau – Diaco, lo que no ha podido impedir que sigamos organizando a sus trabajadores para que defiendan sus derechos, por lo que el año anterior pudimos con éxito acompañar, con el presidente nacional de Sintrametal Mauricio Castro, la creación de otra subdirectiva, la de Cota, la que ya se anotó su primer gran éxito, lograr que un compañero despedido en el proceso de creación de esa organización sindical, fuera reintegrado a través de una acción de tutela. Hoy ya podemos decir, que Sintrametal tiene tres subdirectivas en Diaco, la de Tuta, que era la tradicional organización, que cuenta con una convención colectiva. La subdirectiva de Duitama, desde hace casi tres años, y desde hace unos cinco meses, la subdirectiva Cota, continuando con nuestro trabajo que debe permitirnos organizar subdirectivas en Tocancipa y el Muña.  

Ahora una nueva lucha nos espera, y le vamos a dar la cara, es lograr que a las tres subdirectivas les apliquen la convención colectiva vigente con Tuta, desde cuando eran otra empresa diferente a las otras dos seccionales, se den los aumentos salariales de ley, y el respeto de los derechos laborales, sin subterfugios, como hoy ocurre a través de Seinpro. Esa es una perla de lo que las multinacionales están haciendo con nuestros compatriotas, pero son muchos más los ejemplos, que incluyen empresas como Sodexo, Telmex, quien lo creyera la empresa del hombre más rico del mundo, Carlos Slim, que además de timar a su país, quedándose con esa empresa estatal a mitad de precio, le gusta violar los derechos de los trabajadores para aumentar su fortuna. Pacific Rubiales, Coca Cola, Drummond, Votorantim, Codensa, Nestlé, Alpina, General Motors, Cepcolsa – Cepsa, Falabella y por supuesto algunas colombianas como las del Trasmilenio, Colsubsidio y Emcali.

Hoy no podemos olvidar el asesinato del compañero John Fredy Carmona trabajador de Sodexo, cuyo cadáver fue encontrado el pasado 9 de diciembre en un corregimiento de Medellín, ni tampoco podemos olvidar que Sodexo se niega a negociar con Sinaltrainal, por lo que fue necesario convocar un Tribunal de Arbitramento para que resuelva el conflicto.

A propósito, esta semana la W radio, informó que en Colombia los ejecutivos que más ganan, son cuatro extranjeros que dirigen Pacific Rubiales, que ganan entre 11 y 13 millones de dólares al año, mientras sus trabajadores luchan a diario para obtener condiciones dignas de trabajo, porque trabajan casi como esclavos, como cuando los portugueses y españoles empezaron a traer esclavos africanos a nuestro continente en 1502, eso sí después de haber sometido a la esclavitud a los indígenas, y casi exterminado su población, quedando obligados a traer carne fresca para poder explotar nuestros recursos naturales, como hoy. No podemos dejar repetir la historia, pero, la insolidaridad y la indiferencia lo están permitiendo.    

NOTA: Mientras en el 2011, 13 niños indígenas de Puerto Gaitán murieron por desnutrición (en la foto), el municipio no tiene más de 30 policías, el agua apenas llega unas horas al día al 60% de la población, este fin de semana celebran el Festival de Verano, que tiene como invitado principal a Marc Antony patrocinado por la Fundación Pacific Rubiales, además Jorge Celedón, Eddy Herrera, Joe la Leyenda, la Sonora Ponceña, modelos y presentadoras pagadas con el erario, lo que no le parece grave al alcalde, Edgar Silva del Partido de la U, apoyado por la petrolera, y acusado por un desmovilizado, y varias indígenas, de tener nexos con grupos paramilitares.  

*Apoderado Sintrametal Duitama, asesor seccionales Tuta y Cota. cesarluque@yahoo.com

Estos son algunos de los niños que han llegado recientemente al hospital de Puerto Gaitán. Las imágenes revelan los efectos devastadores del hambre. Los menores de 3 a 5 años deben pesar entre 18 a 22 kilos; los niños raquíticos de este municipio llegan al centro médico pesando de 5 a 8 kilos.

Dos niños desnutridos en Puerto Gaitán. Foto Revista Semana, 24 de septiembre de 2011.

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